La celebración de un Encuentro
Nacional de “Pueri Cantores” en Guadix constituye un
acierto y un motivo de honra para esta ciudad. En primer
lugar porque Guadix ha gozado siempre de un ambiente
musical notable, manifestado de diversas formas a través
de su historia, en el que ha tenido una parte importante
su Catedral. En ella existió durante varios siglos
una Capilla de Música, por cuya dirección
desfilaron eminentes compositores que, aunque en su
mayoría pasarían después a otras
diócesis de superior magnitud, dejaron aquí
su impronta y crearon escuela. En segundo lugar porque,
ya en tiempos modernos, surgió una institución
que vino a cubrir espléndidamente la carencia
de aquellas “capillas” antiguas. Me refiero a la Escolanía
de Niños Cantores de la Catedral, fundada por
el sacerdote D. Carlos Ros González en 1956.
Justamente, esta segunda razón es la que ha
motivado la elección de nuestra ciudad para celebrar
dicho Encuentro. Porque este año se cumple el
Cincuentenario del nacimiento de la Escolanía,
que a lo largo de medio siglo ha paseado el nombre de
Guadix por numerosos países de Europa y por múltiples
ciudades y pueblos de España. Y este recorrido
lo ha hecho como institución perteneciente a
nuestra diócesis y como miembro de la Federación
Internacional de “Pueri Cantores”.
La Escolanía, además de su fin especifico,
que ha sido siempre servir al culto de nuestro templo
catedralicio, ha contribuido notablemente a fomentar
la afición musical en Guadix. De ella han nacido
varios coros polifónicos, que gozan de gran prestigio
en la actualidad, y de su fundador ha tomado nombre
el Conservatorio de Música como reconocimiento
a la formidable labor realizada por este sacerdote diocesano.
Por todo ello, repito, ha sido un acierto la organización
del Encuentro en este año y en este lugar, a
la vez que un motivo de honra para nuestra ciudad, que
se sentirá orgullosa de albergar por varios días
a cantores provenientes de diversos puntos de nuestra
patria.
En mi condición de obispo de la Diócesis,
doy la bienvenida a todos los Coros participantes y
les animo a proseguir su hermosa tarea de educar musicalmente
a sus integrantes para que, con sus claras voces infantiles,
proclamen la gloria de Dios y difundan la belleza del
canto coral en nuestro mundo. Deseo que su presencia
entre nosotros sirva para elevar más aún
el nivel cultural de Guadix y tenga la merecida acogida
por parte de sus nobles habitantes.
A la espera de unir nuestras voces con las suyas en
la Eucaristía final, que tendrá lugar
en nuestra Iglesia Catedral, como signo de comunión
y profesión de una misma Fe, envío a directores
y cantores mi saludo y bendición.
Juan García-Santacruz Ortiz
Obispo de Guadix
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